Paradojas

domingo, 16 de junio de 2013

Día del Escritor Día del Libro

Castillo y espada

De los nuevos años vestirás
luces risas y tal vez lágrimas
pero tu vuelo será tu escudo
tu pluma la magia
cabalga por siempre en la memoria
alma redimida en la palabra.

Súbete en el arco iris
y vuela feliz hacia la vida
de los verdes bajo tus alas
flores de rocío reirán claras
y cada nube será tu castillo
y cada estrella tu espada.

jueves, 6 de junio de 2013

Diferentes dos




En el pequeño parque todo era bullicio. Niños de todas las edades correteaban y jugaban hasta en las posiciones más absurdas. Había uno, por ejemplo,  que daba vueltas carnero y cuando estaba enroscado, se quedaba en esa postura  un largo rato y miraba al mundo. Toboganes, hamacas y subibajas eran un concierto de movimiento y colores de trenzas, pies, ojos y manos.
Luki estuvo un rato largo esperando tras un árbol. De donde venía no había tantos niños. Se acercó con timidez y la niñera que cuidaba, sentada en el banco amarillo, lo espantó con la mano. Algunos corrieron asustados. Otros lo miraron con indiferencia desde sus juegos.
Y, muy lindo no era (según los valores humanos). Pequeño, patizambo, narizón y con la cabeza casi perdida en un sombrero puntiagudo. Intentó dos o tres veces hablarles, pero no lo escuchaban o no lo entendían. Ya estaba por darse por vencido, con un brillo raro en el  borde de los ojos, cuando la vio.
Una nena, con ojos vacuos, sentada en el pastito, parecía escuchar todo. Cuando le habló, dio vuelta la cabeza y no se fue.
-Hola. Me llamo Luki  ¿y vos?-le preguntó.
-Bea. ¿No es una ironía?

No. Es bonito-le contestó mientras se acomodaba a su lado.
-¡Siempre me traen y aquí me dejan!....porque  no puedo jugar como ellos.

-¡Juguemos nosotros entonces!- Y Luki comenzó a contarle un cuento. De árboles llenos de flores y animales enormes (porque él los veía a todos enormes). De cascadas ruidosas y pájaros de colores. De gotas mansas besando la tierra y gordas nubes remolonas…
Bea,  en su imaginación, vivía cada palabra, cada vuelo, cada flor y con una sonrisa en los labios, estiró una mano y tocó su rostro.
-Eres raro- le dijo.
-Ustedes también-…y siguió compartiendo ese mundo, distinto para él, redescubierto   en palabras.
Cuando ya atardecía, convencidos de que se volverían a encontrar, se despidieron felices. Felices en su nuevo y único juego.
Y justo cuando un rayo de sol hacía brillar el moreno rostro de su amiga, Luki miró hacia atrás, antes de internarse en el bosque.

Cuento de la Antología  Cuando el viento habla.-Centro  Escritores Ing. C. Cipolletti-2013




sábado, 1 de junio de 2013

Almas sin sombra



ROCAS BLANCAS. PÉTREAS.
CON ALMIDON HAN ATADO
LAS ALMAS.
FALTAN LOS GRITOS. MUCHOS.
PARA QUE RESQUEBRAJEN
SU DUREZA.
VOLVIENDO AL MOVIMIENTO,
A LOS MATICES, A LA ESENCIA,
DE LA VIDA.

ALMIDONARON LAS ALMAS...
CALLARON LOS LABIOS...
AMORDAZARON EL MUNDO
PARA QUE NO GIRE.
¡NO SE ESCUCHAN VOCES!
SEPARARON LAS SOMBRAS,
ESAS QUE ESTAN DE DÍA
Y LAS ALMAS ¡AY!
¡HAN QUEDADO VACIAS!
Imagen de la Web


miércoles, 15 de mayo de 2013

Cadenas


Imagen de la web

De este cuadro salió este micro:
"El camino de cadenas giró sobre sí mismo abriéndose, para dejarlo salir. Y cuando él salió, pensativo buscaba el camino en las cadenas..."


domingo, 5 de mayo de 2013

Cumpleaños Centro Escritores I César Cipolleti




Gracias a a todos los que nos han saludado por el cumple. Gracias a colegas y amigos por sentir al Centro como una gran familia. A los que están y a los que fueron gracias por existir. Les comparto un hayku, pequeño poema donde está la esencia de nuestra tarea...

EN CABALL¡TOS
¡LUS¡ONES DE PAPEL
VAN CABALGANDO.
 
 


lunes, 22 de abril de 2013

DIA DE LA TIERRA



clamor del cielo

Las sombras empapadas de angustia
reverberan en el crisol de la luna
 semiescondida en la  plomiza noche
llorando un duelo sempiterno.

Ataviada de faldones negros
sonríe sin sonrisa, rostro inútil
mientras crujen brillantes rayos
electrizados de amores sin destino.

Y la cara de la Tierra hacia el cielo
permanece inmutable ¡Tan sin alma!
que las gotas derramadas por sus odios
humedecen sólo las esperanzas.