Paradojas

martes, 25 de diciembre de 2012

Sin navidad

Un pequeño cuentito para estas fiestas:


Amanecía. Miró con impaciencia debajo del arbolito de Navidad. Ramita que había sacado de la barda y adornado con lo único que tenía: el collar que había sido de su mamá y unos farolitos que hiciera con papel de revista.
Tanto hablar de regalos, de Papá Noel, de reyes, de espíritu navideño…quería probar si era verdad.
Bajo el farol de la calle, se iluminaba un “árbol” y una ilusión. El callejón era tranquilo, sólo los gatos molestaban de vez en cuando. Los otros estaban más al sur en la toma. Así que su lugarcito era privado.
La calle hacía días que se había vestido  de fiesta y  su corazoncito anhelaba sentir ese abrazo de cariño en un  regalo  que nunca tuvo.
Pasaba por allí el Juano, linyera conocido de la región, con su eterna botella en la mano y al ver la escena, se acercó lentamente y muy despacio, la colocó debajo del árbol. El huérfano de padres y de otras tantas cosas, echó el pico a la boca y mucho después, siguió durmiendo, bajo el cielo.


viernes, 2 de noviembre de 2012

Sinopsis

El viento mueve los trinos de los pájaros
mientras las olas cantan tras la arboleda.
Las pisadas desnudas de sus voces
arrancan melodías a sus plantas.
Y en este eterno devenir de las rocas

la prisa del tiempo ha quedado dormida.




 

jueves, 18 de octubre de 2012

Piedritas de colores-12 de octubre y más...

Y llegaron
con sus cuentas de colores
sus corazas sus dos pieles
y sus bestias de cuatro patas
en lengua mentida
quitaron otras lenguas
en nombre de dios
desconocieron dioses
en afán de poder
no vieron maravillas
en manos de sangre y oro
cortaron vidas
contaminaron aguas
se adueñaron…
Como en tantos lugares
de ésta nuestra Tierra
dejaron su huella
marcada a fuego
y las montañas
los campos y los ríos
hablan en sus canciones
de aquella vez
cuando los dioses bajaron…

Han pasado muchas lunas
han pasado muchos dioses
 los hombres ¡Ay!  los hombres
a los dos lados
de las grandes aguas
no han aprendido
nada.

Imagen del pintor Guayasamín.

sábado, 28 de julio de 2012

Contra la muerte

                                             

Me asustan las horas
encasilladas de relojes
los agujeros negros vacíos
del cosmos cotidiano.

Me tienta la  reencarnación
aunque más no sea chiquita
apurada de Apocalipsis
cegada de infiernos
no tan celestes.

Me aroman las palabras
cascada de soles en mi crepúsculo
parto un limón contra la muerte*
y cautivo el enigma en el espejo.



*Del poema: La vuelta de Mambrú-Mario Benedetti