Paradojas

viernes, 24 de noviembre de 2017

DEUDAS DEL 2017


Te tenía abandonado totalmente Paradojas ahora espero  retomar y que mis amigos lo puedan leer y disfrutar. Empiezo hoy con ganas pero con añoranzas con estas imágenes de mi madre que, seguramente algún día volveré  ver.




domingo, 25 de diciembre de 2016

2017



Ya se va yendo Navidad,  gracias
Que el nuevo año nos traiga fuerza/voluntad/ánimo/descubrimiento/ magia/ canto/ sentimientos....para hacer lo mejor y SER mejor
Cuando el rumbo está perdido
miro el destello de tu mirada
y me hermano en ese ángel misterioso
que brilla amoroso en tu alma.

QUE EL 2017 SEA DE AMOR Y PAZ PARA EL MUNDO

imagen de Josephine Wall

autorretrato





Marea que se vuelca en la orilla inquieta
Agua densa de azules verdes espumosa
Grita entre la arena buscando la luna que
Desde el cielo refleja su mentida luz;
Acuarela de húmeda frescura entre sombras
Lágrimas de sal entre sus manos
Es silencio, quietud y remembranza
Nunca más callada en el ronco silencio
Agita su tristeza y se interna en la vida.




SIN NAVIDAD

Amanecía. Miró con impaciencia debajo del arbolito de Navidad. Ramita que había sacado de la barda y adornado con lo único que tenía: el collar que había sido de su mamá y unos farolitos que hiciera con papel de revista.
Tanto hablar de regalos, de Papá Noel, de Reyes, de espíritu navideño…quería probar si era verdad.
Bajo el farol de la calle, se iluminaba un “árbol” y una ilusión. El callejón era tranquilo, sólo los gatos molestaban de vez en cuando. Los otros estaban más al sur en la toma. Así que su lugarcito era privado.
La calle hacía días que se había vestido de fiesta y su corazoncito anhelaba sentir ese abrazo de cariño en un regalo que nunca tuvo.
Pasaba por allí el Juano, linyera conocido de la región, con su eterna botella en la mano y al ver la escena, se acercó lentamente y muy despacio, la colocó debajo del árbol. El huérfano de padres y de otras tantas cosas, echó el pico a la boca y mucho después, siguió durmiendo, bajo el cielo.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

EL NOVIO



La amaba. Con ese amor silencioso que tensaba el ombligo y hacía correr ligero la sangre en sus venas.
Tanto tiempo hacía que era ya una costumbre y por eso, cada vez que la veía, atornillaba sus labios con una mueca que quería ser sonrisa, para disimular.
Pasó el invierno y en esa primavera tardía, se dio coraje. La esperó en la esquina por la que pasaba siempre y la interpeló:
-¿Querés ser mi novia?
-Y... bueno (ella quería desde siempre).
Tomados de la mano, él la dejó en su casa y corriendo, cruzó la calle, abrió su puerta al par que gritaba:

-¡Mamá! Ya volví del jardín... ¿Qué hay para comer?

jueves, 4 de agosto de 2016

Hogueras del crepúsculo



Las nubes se arraciman
ardiendo en hogueras del crepúsculo
y mueven sin cautela y con aristas
el celeste espejismo transparente.
Profanos las hemos coloreado
de ácidas sangres y cautivos gases
vehementes forman graciosos monstruos
imagen de imágenes que las forman.
El pentagrama que tañe el cosmos
ha perdido notas e instrumentos
lóbrego cielo de lluvia roja
y otros monstruos acechan
 en la bruma.

sábado, 11 de junio de 2016

Regalo de otoño




Alzó los párpados y el dorado de las últimas hojas reflejó en sus ojos estrellas de sol.
Las hebras cenicientas en su cabeza hablaban de años y sus manos ajadas de soledad. Nunca tuvo hijos y él  había partido. Con lento gesto  se ajustó la gorra mientras sus pies descalzos palpitaban nervaduras secas en el sendero, alejándose del pueblo.
Ensimismada se dejó llevar por sus emociones y al darse cuenta, ya estaba en lo más profundo del bosque, casi al pie del cerro. Miró a ambos lados, desconcertada…
Le llamó la atención un ruido extraño bajo un pino, en un colchón de hojarasca. Se acercó temblando y presa de pánico por un momento, miró dulcemente al bebé que gemía.
Lo tomó en sus brazos meciéndolo, susurrando versos  no aprendidos aún  al desandar el camino a su casa.




Y despúes de tantos días los saludo desde mi juventud en otoño